Cada año en los Estados Unidos, más personas mueren debido a accidentes de tráfico no intencionales que por accidente cerebrovascular, diabetes o Alzheimer; son la cuarta causa principal de muerte en el país. Por supuesto, conducir un vehículo no está exento de riesgos, pero ciertas prácticas de conducción lo hacen aún más peligroso. Aquí hay cinco cosas que todos podemos hacer para que nuestras carreteras sean más seguras:
Duerme un poco antes de conducir:
La falta de sueño no solo te pone de mal humor, también afecta la atención, la concentración y las habilidades de razonamiento. Las personas privadas de sueño tienen el doble de probabilidades de verse involucradas en un accidente automovilístico que aquellas que duermen bien. Un informe sobre la conducción somnolienta de la AAA Foundation encontró que se estima que el 21% de los choques fatales fueron resultado de conducir con sueño.
Presta atención a los neumáticos:
Los escombros como pedazos de metal, fragmentos de neumáticos, cochecitos, etc., que salen volando de autos o camiones pueden ser muy peligrosos. Hacen que el conductor pierda el control y se desvíe. Un informe reciente encontró que alrededor del 40% de las muertes en el país son causadas cuando los conductores intentan desviarse para evitar un choque. Generalmente, es mejor pasar sobre el objeto que desviarse. Pero, para asegurarte de que tu auto responda, tendrás que mantener la presión de aire óptima en los neumáticos y asegurarte de que los frenos funcionen perfectamente.
Concéntrate:
La conducción distraída es una causa principal de accidentes. Conducir mientras escuchas música alta, hablas en voz alta, comes, juegas con el teléfono, te maquillas, te cambias de ropa, etc., puede hacer que tu atención se desvíe de la conducción segura.
Presta atención a los pequeños detalles:
Si estás en un viaje largo, no conduzcas más de 3 horas seguidas. Limpia el parabrisas para evitar luchar por ver a través de uno sucio. Si sientes que tus pies están entumecidos, activa el control de crucero hasta que se solucione el problema. Todos estos factores pueden hacer una diferencia en tu conducción.
No conduzcas cuando estés estresado:
La ira al volante no solo causa accidentes, sino que también es responsable de problemas de salud, incluyendo obesidad y accidente cerebrovascular. No tienes que demostrar nada al conductor que te cortó el paso, ni al que está tocando la bocina sin parar. Tu vida vale más que una discusión.
¿Buscas más información? Llama a abogado de lesiones personales Jarrett Blakeley para una consulta gratuita si tienes preguntas sobre la ley relacionada con la conducción segura.


